La necesidad del diseño gráfico sostenible

Es indiscutible que el compromiso con nuestro planeta es completamente necesario a día de hoy. La emergencia climática es un hecho y todo aquello que ayude a reducir el impacto es más que necesario porque los recursos naturales se agotan. Por eso la lucha para frenar el cambio climático ha llegado también al sector de la publicidad y la comunicación. El diseño gráfico sostenible tiene en cuenta todas las etapas del proceso y desarrollo de proyectos para conseguir diseños que generen el mínimo impacto ambiental posible durante su vida útil.

 

Las características del diseño gráfico sostenible

Este tipo de diseño se caracteriza por tener en cuenta la huella ecológica de todos los productos y materiales que son característicos del diseño gráfico:

  • Etiquetas.
  • Embalaje.
  • Packaging.
  • Flyers.

 

Pero, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de sostenibilidad dentro de este ámbito? El diseño gráfico sostenible se caracteriza no solo por tener en cuenta la huella ecológica de los materiales, si no también por el estudio de todos aquellos elementos que se utilizan durante el proceso como, por ejemplo:

  • Soportes.
  • Transportes.
  • Producto.

 

Ya no solo nos referimos a crear diseños que sean “verdes”, si no a afrontar este tipo de profesión desde una visión medioambiental.

Tan solo debemos adaptar nuestros procesos y evolucionar hacia un futuro más sostenible. Cambiar nuestra forma de enfrentarnos al proceso de trabajo convencional desde el mismo momento en el que se inicia un proyecto.

 

Soluciones verdes: El ecobranding

La mayoría de agencias de publicidad y departamentos de marqueting y comunicación concienciadas con la huella ecológica optan por soluciones que empleen materiales ecológicos y que utilicen procesos favorables para el medio ambiente.

Un ejemplo es el denominado “ecobranding”, o dicho de otra forma, identidades de marca sostenibles. Aprovecharse de la frase hecha “menos es más” y ahorrar en la impresión de tintas de los logos de las marcas. Se puede disminuir hasta un 35% del gasto de tinta eliminando parte de la superficie de color de un logotipo. A parte de desarrollar un impacto positivo para el medio ambiente, también generamos un beneficio económico para la empresa.

En definitiva, el principal objetivo es reducir al máximo el impacto que el producto, y por ende el diseño, provoca en el planeta.