Publicidad televisiva a la carta

El anuncio que hacía hace unas semanas la Warner Bros demuestra que el futuro del sector audiovisual y de parte del mundo de la publicidad pasará también por la inteligencia artificial. La compañía explicaba que utilizará un algoritmo para decidir qué películas filmar, una forma de minimizar riesgos económicos.  Básicamente se hará un análisis predictivo para guiar la toma de decisiones. Esto no hace más que demostrar que las nuevas tecnologías estarán presentes en todos los sectores, por eso una de las tendencias de este 2020 será la publicidad televisiva a la carta. Las marcas lo saben y las agencias de publicidad también lo saben, así que la llegada de los anuncios personalizados a la televisión solo es cuestión de tiempo.

 

La personalización de los anuncios: Publicidad a la carta

 

Las nuevas tecnologías no paran de avanzar, algo que han aprovechado las marcas para mejorar la experiencia de sus usuarios. En la actualidad es posible segmentar las audiencias hasta el infinito y conocer con detalle a cada usuario, lo que ya se está aprovechando para personalizar los anuncios, sobre todo en el ámbito de internet. Son viejas conocidas las campañas de retargeting y de display en Google.

 

Una publicidad personalizada ¿qué permite?

 

  • Ofrecer una publicidad afín a los gustos del usuario.
  • Afín a sus intereses.
  • También a las necesidades de cada momento.

 

¿Cómo lo permiten las nuevas tecnologías? Los algoritmos logran recabar las últimas búsquedas, intereses, estadísticas y la geolocalización cruzada con otros datos como el historial de navegación o el historial de compras… Y en base a ello muestran unos anuncios u otros. Esto se trasladará poco a poco al mundo de la publicidad en televisión consiguiendo algo hasta ahora impensable en la publicidad off: Un retorno medible y cuantificable.

 

El único obstáculo con el que se encuentra esta nueva forma de hacer publicidad es la privacidad y la protección de datos. No todos los usuarios están dispuestos a cederlos, aunque cada vez más consumidores prefieren que las marcas puedan utilizarlos para recibir solo anuncios basados en sus intereses.

 

El auge de los altavoces inteligentes y asistentes virtuales está provocando que gran parte de los usuarios prioricen el hecho de recibir estas prestaciones al miedo de ceder sus datos.