El análisis de sentimientos y emociones en el marketing digital  

Publicidad a la carta, pantallas digitales personalizadas, newsletters individualizadas, banners exclusivos… Como ya hemos hablado en ocasiones anteriores, el mundo de los anuncios a través de la red va cambiando a pasos de gigante, acercándose cada vez más a contenidos creados por los propios consumidores. Y si las marcas y agencias deben centrarse en permitir la participación del usuario en sus propias campañas de publicidad, las emociones juegan un papel primordial, más que nunca. El análisis de sentimientos y emociones en el marketing digital del futuro permitirá conectar con la parte emocional del público objetivo.

 

El papel de las emociones en el marketing digital

 

Hemos hablado del auge de los altavoces inteligentes y sus usos en publicidad; también del futuro de los vídeos interactivos y de realidades aumentadas y virtuales: Todas estas formas de llegar al público objetivo tienen algo en común, lograr conectar de forma muy directa con las emociones del usuario y por lo tanto con sus sentimientos también.

 

Si hay algo que diferencia la publicidad digital con la tradicional es que es totalmente medible, las conversiones se pueden contabilizar y la inmediatez es tan directa que por eso el sector sigue avanzando y personalizando cada vez más los mensajes.

 

El comportamiento de los usuarios en internet ha cambiado mucho desde que se popularizó y llegó a casi todos los hogares a finales de los 90. La exigencia crece año a año, lo que obliga a marcas y agencias a adaptarse a lo que pide el mercado: Expectativas y deseos se entremezclan.

 

¿Por qué son importantes los sentimientos en el marketing digital?

 

  • Pasamos más horas que antes delante de una pantalla.
  • Gran parte del tiempo que pasamos delante de una pantalla se corresponde con nuestro La televisión se queda en un segundo plano. Y el ordenador solo en el trabajo, en casa preferimos las tablets.
  • Las pantallas forman parte de nuestra vida diaria: Nos acompañan en los momentos tristes, en los felices, en los de estrés y nos gusta comunicarlo en Redes Sociales, aplicaciones de mensajería, etc.

 

Ese acompañamiento constante hace que las compras de bienes y servicios vengan condicionadas por las emociones de los futuros compradores. De ahí la importancia de adaptar los contenidos para que el usuario se encuentre con lo que necesita en cada momento.