¿Qué es el mindful marketing?

El concepto mindfulness no es algo desconocido para la sociedad contemporánea. Desde hace varias décadas nos acompaña y se relaciona con prácticas como la meditación y otras estrategias que buscan, en su mayor parte, reducir el estrés que provoca el estilo de vida occidental. Ahora ha llegado también al mundo de la publicidad bajo el título de mindful marketing, una forma de llegar a los potenciales clientes poniendo a las personas y al planeta en el centro de la estrategia.

 

¿Qué es realmente el mindfulness?

 

Se trata de una palabra inglesa, sinónimo de attention (atención) que ya no se utilizaba hasta que a finales del siglo XIX un magistrado británico destinado en Ceilán la recuperó como traducción cercana al concepto budista de la existencia.

 

En la década de los años 70 Jon Kabat-Zinn eligió esta palabra, mindfulness, para denominar la meditación de su programa evitando el uso de vocablos extranjeros que pudieran alejar a la sociedad de sus prácticas, un tanto reticente en la época a la mística oriental.

 

En realidad, el mindfulness se refiere a la atención plena o la conciencia plena del ser humano. Estar presente en el momento y prestar atención a lo que se hace sin juzgar, sin preocuparse y sin buscar soluciones constantemente.

 

El marketing consciente

 

No es una novedad que desde hace algún tiempo las marcas buscan colocar al consumidor en el centro de su estrategia. Algo que poco a poco va cogiendo forma y puede consolidarse con la práctica, ya muy extendida, del marketing consciente. Se trata de un modelo que quiere escuchar lo que el consumidor tiene que decir y además le escucha y le atiende.

 

De esta manera las audiencias pueden sentirse más identificadas con la marca y esto desembocará en la compra final. Poniendo al consumidor en el centro de toda la estrategia se consigue:

 

  • Identificar lo que funciona y lo que no.
  • Construir relaciones con el consumidor.

 

Precisamente esas relaciones pueden llevar a las marcas a abanderar algunas causas que sus propios consumidores reivindican, muchas de ellas relacionadas con la protección del medio ambiente, la lengua, la cultura… La sociedad reclama a las empresas cierta responsabilidad en asuntos globales y en todo ello radica el nuevo mindful marketing.